Guía práctica en español para comprar una propiedad en el sur de la Florida sin ser residente: requisitos, financiamiento, impuestos y el paso a paso.
Comprar una propiedad en Estados Unidos siendo extranjero es más sencillo de lo que muchos creen. No necesitas ser residente ni ciudadano, ni tener una visa, para comprar en Florida: la ley no lo exige. Puedes comprar para vivir, para rentar o como inversión.
Lo que conviene es preparar bien tres cosas —la documentación, la forma de pago y los impuestos— y tener al lado a alguien que conozca el proceso. En esta guía te explicamos cada paso, en español y sin letra pequeña.
Tu pasaporte vigente es el documento principal. No hace falta visa ni un estatus migratorio concreto para ser propietario en Florida.
Según el caso —sobre todo si vas a rentar o financiar— tramitarás un ITIN, el número de identificación fiscal para quienes no tienen Seguro Social.
El vendedor pedirá una prueba de fondos: estados de cuenta o una carta del banco que respalden el dinero de la compra.
Es el camino más rápido y con menos requisitos. Con los fondos verificados, una compra de contado puede cerrarse en pocas semanas.
Existen préstamos para compradores internacionales (foreign national loans). Suelen pedir una inicial mayor que a un residente y comprobar ingresos y fondos; a cambio, no siempre exigen historial de crédito en Estados Unidos. Te ayudamos a conectarte con prestamistas que trabajan con extranjeros.
Vivir, rentar o invertir lleva a propiedades distintas. Empezar por aquí evita perder tiempo.
Antes de buscar, conviene saber cuánto te presta el banco para moverte con números reales.
Comparamos opciones por zona, precio y condiciones, y visitamos —en persona o por videollamada— las que valen la pena.
Presentamos tu oferta y negociamos precio y términos. Al aceptarse, se firma el contrato de compraventa.
Se entrega un depósito que queda en una cuenta de garantía neutral, no en manos del vendedor.
Se revisa el estado real de la propiedad y, si hay financiamiento, el banco hace el avalúo.
Se firman los documentos, se paga el saldo y los costos de cierre, y la propiedad queda a tu nombre. Si no viajas, puedes cerrar de forma remota con un poder notarial.
Como todo propietario en Florida, pagarás un impuesto anual sobre la propiedad, que varía según el condado y el valor del inmueble.
Cuando un extranjero vende, se aplica la retención FIRPTA sobre el precio de venta, que luego se ajusta en la declaración de impuestos.
Puedes comprar como persona natural o a través de una sociedad. Cada opción tiene efectos legales y fiscales; conviene revisarlo con un contador o abogado antes de decidir.
Además del precio de la propiedad, en el cierre hay gastos como la inspección, el avalúo (si financias), el seguro de título, honorarios y ciertos impuestos y tasas. Varían según la propiedad y la forma de pago; en tu asesoría te damos un estimado realista para tu caso, sin sorpresas en la mesa de cierre.
Miami no es una sola ciudad: cada zona tiene su precio, su ambiente y su potencial de renta o reventa. Antes de decidir, compara con calma. Puedes empezar por nuestras guías de vecindarios de Miami o ver las propiedades disponibles.
No. La compra no depende de tu estatus migratorio; basta tu pasaporte.
Sí. La visa de turista sirve para entrar al país; comprar una propiedad no requiere ninguna visa en particular.
No. Ser propietario no otorga por sí mismo residencia ni visa.
Sí. Puedes cerrar de forma remota otorgando un poder notarial, y muchas gestiones se hacen en línea.
Sí. Como propietario extranjero puedes rentarla; ten en cuenta las reglas del edificio o la asociación y la parte fiscal.
Una compra de contado puede cerrarse en pocas semanas; con financiamiento suele tomar más, por los tiempos del banco.
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